¿Divinity qué? ¿Por dónde empiezo?
El anuncio del nuevo Divinity (aviso, el tráiler es una pasada pero viene con bien de gore) me ha dejado con muchas ganas de ver qué está cocinando Larian con este título. Ha sido uno de los anuncios más llamativos de estos Game Awards, y tras Baldur's Gate 3 mucha gente tiene interés por ver qué más puede ofrecer este estudio. Tanto en lo que viene como en lo que ya existe, y ambos casos nos llevan a hablar de la saga Divinity.
Si bien no he jugado a todos los juegos de esta saga, sino a los dos Original Sin (pocas horas al 1 y muchas al 2) veo a mucha gente preguntarse por dónde empezar o si les podría gustar alguno de estos juegos. Y tras comentar por redes este tema, he querido recoger todo eso en una pequeña guía con cero validez y totalmente basada en mi experiencia.
¿Por qué juego empiezo?
La primera pregunta es la que para mí tiene la respuesta más fácil de todas: por Divinity: Original Sin 2. Es el título más reciente de la saga y el más parecido a Baldur's Gate 3. También me parece recomendable el primer Divinity: Original Sin, pero en mi opinión, creo que es mejor jugarlo después.
Todos los juegos de la saga se ambientan en el mismo mundo: Rivellon, pero entre unos y otros pueden transcurrir muchísimos años. Así que no creo que el orden cronológico sea algo importante en este caso, y eso es bueno en una saga que tiene una cronología tal que así:
- Divine Divinity
- Beyond Divinity
- Divinity 2
- Divinity: Original Sin
- Divinity: Original Sin 2
Creo que faltan algunos. Entiendo perfectamente por qué han llamado solo Divinity al nuevo.
¿Qué lo diferencia de Baldur's Gate 3?
Una de las principales diferencias es la producción. Baldur's Gate 3 es un juego muy cinemático, con unos valores de producción muy altos. Los de DOS2 son más modestos, en el sentido de que por ejemplo los diálogos no son en plano-contraplano, sino que no se abandona la vista isométrica. Tiene doblaje completo (y muy bueno), eso sí. Y para mí este estilo de juego tiene bastante encanto. A tope con lo que han hecho en BG3 y lo que estarán haciendo con el nuevo, pero a mí me valdría también con un juego de este estilo.
El combate, si bien comparte ese feeling rolero táctico por turnos, también es distinto. Aquí no se basa en Dungeons and Dragons, sino que el sistema es propio. Si bien hay aspectos que no me terminan de encantar (el sistema de doble armadura, por ejemplo) encuentro el combate de DOS2 divertidísimo y, sobre todo, caótico. Está diseñado para que los elementos reaccionen de forma impredecible y creen sinergias muy locas.
Otra diferencia muy importante es que en DOS2 no hay campamento. Descansas con un petate que te interesa tener en tu inventario lo antes posible, pero no existe el campamento como tal. Eso me lleva a otra diferencia: el juego está pensado para que tengas una party fija a partir de cierto punto.
Recomendaciones para empezar
Enlazo con el punto anterior de que está diseñado para que se lleve una party fija, y añado que solo puedes llevar 4 personajes en tu grupo. Por eso, mi primera recomendación es que se lleve a un personaje de origen como protagonista en vez de uno custom. Esto sí funciona como en BG3: puedes llevar de prota a cualquier companion y vivir su historia.
Otra recomendación, más relacionada con el combate y los sistemas, es que se baje un nivel de dificultad respecto a la que se eligió en BG3. Habrá a quien se le dé muy bien y prefiera un desafío, pero considero que es un juego mucho más difícil. Por ejemplo, yo jugué Baldur's Gate 3 en Normal y aquí elegí el modo Explorador. La dificultad se puede cambiar, así que podéis ir jugando con ella. También hay modo honor, por si os veis con ganas.
Aspectos interesantes del juego
Algo que comparte con BG3 es que se trata de un juego muy reactivo. Te deja mucha libertad para afrontar las situaciones, tanto en combate como fuera de él. Te permite abrazar el caos y probar soluciones muy locas a veces.
En cambio, un aspecto diferente es el tono del juego. Me llama mucho la atención lo que hace con él, porque por un lado presenta un mundo de fantasía oscura bastante turbio, pero por otro el tono es muy humorístico a veces. A mí la combinación entre ambas me gusta mucho y creo que le da una personalidad única.
Algo que disfruté muchísimo fueron las misiones secundarias del juego. Las hay muy divertidas, muy variadas y sobre todo de esas que escalan muchísimo. De empezar haciendo algo muy inocente o casual y terminar desvelando tramas muy inesperadas.
Los personajes a mí me encantan, me parecen muy carismáticos e interesantísimos. Para mí son uno de los puntos fuertes del juego. Sus historias a lo mejor no llegan a tener tanto desarrollo como las de BG3, pero están muy bien hechas. Por poner solo un ejemplo, esta es la presentación de uno de tus acompañantes, que puedes ver en la pantalla de creación del personaje.
El mundo está muy bien también. Se nota que la gente de Larian lleva con él muchísimo tiempo y le tienen mucho cariño a esa ambientación. Las especies, dentro de lo típico de la fantasía, son un poco distintas. Por ejemplo, los elfos son bastante más "monstruosos" que en otras ambientaciones, y practican el canibalismo. Y existen los no muertos de cualquier especie, que deben ocultar que lo son.
Y la banda sonora es una pasada, diría que mi favorita de Borislav Slavov con permiso de la de Baldur's Gate 3.
En resumen: recomiendo empezar por Divinity: Original Sin 2. Es un juego muy extenso y muy desafiante, pero creo que vale la pena. Y si os gusta la experiencia, hay muchos más que se ambientan en el mismo mundo. Por ejemplo, el primer Divinity: Original Sin tiene una jugabilidad parecida y aspectos muy interesantes. Está pensado para que lleves dos personajes, o para que juegue más de una persona (porque ambos Original Sin tienen multijugador cooperativo). Y a la hora de tomar decisiones ambos protagonistas deben debatir y ponerse de acuerdo.
Eso ha sido todo. Gracias por venir a mi ted talk y espero que os haya servido de algo.