Cajón desastre

Mi 2025 en videojuegos

Se termina el 2025 y, con él, llegan los repasos anuales. Si bien hay a quien le cansan un poco, creo que entre los GOTY del Doritos y los wrapped de numerosos servicios y aplicaciones (¡hasta LinkedIn tiene uno! ¡LINKEDIN!) las listas personales son un soplo de aire fresco. A mí en particular me gusta mucho leer vuestros resúmenes anuales y ver qué os ha marcado más este año. Comenté en Mastodon que mi intención era hacer varios repasos (uno de videojuegos, uno literario y uno general, aunque no sé si cumpliré con los tres) y he decidido empezar por los jueguitos.

Este año es el primero que llevo un registro aproximado de a qué voy jugando, en mi perfil de Backloggd. Quizá por eso el resumen de Steam me ha dejado un poco fría, porque ya me había ocupado de hacer ese ejercicio, y me daban datos que ya conocía. Otra pequeña desilusión ha sido ver que algunos de los juegos más importantes para mí este año, por durar menos horas que otros, no se veían reflejados en él. Entonces creo que este post va a ser un resumen más acertado de mi 2025 videojueguil que las estadísticas de cualquier plataforma.

Quiero empezar comentando que ha sido un año muy bueno en cuanto a videojuegos para mí. He jugado a muy poquitas novedades (un motivo más por el que los premios anuales me suelen resultar muy ajenos ese mismo año) pero creo que he elegido muy bien a qué jugar. A la hora de estructurar los premios, he pensado en una serie de categorías. Puede que en alguna de ellas quiera mencionar más de un juego.

Premio a los nuevos favoritos

Si mi año jugable se caracteriza por algo, ha sido porque varios títulos que he jugado pasan a estar entre mis juegos favoritos de la vida. Como decía, ha sido muy buen año jugable para mí, y esta categoría es una muestra de ello. Ante la pregunta de si los juegos que aparecen en esta categoría son mis juegos del año, ¿supongo que sí? Pero veo algo muy distinto que un juego sea tu favorito del año a que pase a aparecer entre tu lista de favoritos, esa en la que piensas cuando alguien te pregunta por qué juegos te gustan. En cualquier caso, aparecer en esta categoría es muy buena señal.

Por supuesto, la encabezan Pentiment y Slay the Princess. Como curiosidad, este año he querido probar a puntuar los juegos en Backloggd, sin ser yo nada fan de las notas, y a ambos les he puesto la máxima puntuación. Al final del post enlazo reseñas de cada juego (si las tienen) y en ellas explico más en detalle por qué me han gustado tanto. Pero vaya, hay juegos que te marcan y definen como jugadora, y esos están en esa categoría para mí.

Justo después, y también con el honor de formar parte de mi lista de nuevos favoritos, se encuentra Divinity: Original Sin 2. La mayoría de las razones por las que lo incluyo en esta categoría aparecen en el post que escribí el otro día sobre él). El resto solo se pueden descubrir si lo experimentas.

El colofón de esta categoría es uno de mis descubrimientos más recientes, y una experiencia contenida e intensa al mismo tiempo: If on a Winter Night, Four Travelers. Me gusta definir esta aventura como una pequeña antología de relatos góticos que lo da todo con su atmósfera y su narrativa. Recomiendo la experiencia de jugarlo de una sentada, pasando una tarde alrededor de sus historias, a ser posible a la luz de las velas. ¿He dicho que es gratis?

Premio "una partida más"

Quizá el juego que quiero premiar en esta categoría sea el más pequeño de todos, y el que parte de un concepto más simple. Pero es que me da hasta vergüenza la cantidad de veces que he jugado. No es otro que Dragonsweeper, el buscaminas mazmorrero diseñado por Daniel Benmergui (lo podéis encontrar en su Itch.io).

Me gusta reconocer y valorar también esos juegos pequeñitos que consiguen que juegues una partida detrás de otra gracias a lo bien medido y satisfactorio de su bucle jugable. Un consejo: no lo juegues si tienes algo importante que hacer. De nada.

Premio a la mejor banda sonora

Esta categoría es bastante más estándar que otras, pero gustándome tanto como me gusta la música (y la música de videojuegos en particular) no podía no incluirla.

Aquí por un lado quería mencionar el trabajo de Borislav Slavov en Divinity: Original Sin 2. No solo le he dado miles de vueltas (tanto trabajando como jugando a Magic o juegos de mesa, por ejemplo), sino que es mi favorita de él (y eso que adoro lo que ha hecho en Baldur's Gate 3). El tema principal me flipa, y adoro que tenga distintos temas para cada personaje. Me gusta especialmente el detallito de que haya versiones de algunos temas con distintos instrumentos, y que el instrumento que suene sea un rasgo que se elige al crear el personaje. Es de esas que recomiendo escuchar, se juegue o no al juego.

Por otro lado, este año en casa se ha vuelto a un par de Final Fantasy de PSX: FF VIII y FF IX. Y si tuviera alguna religión, esta prohibiría hablar de música de videojuegos sin mencionar a Nobuo Uematsu.

Premio "mejor de lo que esperaba"

Creo que con los años he llegado a conocerme bien, sobre todo en lo referido a gustos. Soy bastante selectiva y muchas veces acierto con las obras que elijo, por ese motivo. Pero a veces también es divertido dejarse aconsejar y encontrar cosas que no esperabas que te fueran a gustar tanto como te han terminado gustando.

Esta categoría premia esa sensación. Y he querido otorgarle el premio a Thimbleweed Park, de Ron Gilbert y Gary Winnick. El motivo por el que lo incluyo aquí es porque esperaba que iba a estar mucho más cimentado en la nostalgia de lo que realmente está. No creo que sea algo malo, por supuesto, pero tengo muchas de las aventuras clásicas pendientes, y otras las jugué tan pequeña que las tengo bastante olvidadas. La sorpresa llegó cuando encontré un juego que utiliza la nostalgia, sí, pero tiene la suficiente identidad como para destacar por sí solo. Fue un grato descubrimiento para mí.

Premio a la crisis existencial

¿Por qué alguien iba a premiar las crisis existenciales que provocan los videojuegos? Pues no lo sé, pero dado que me han venido unos cuantos títulos al pensar en ella, creo que es digna de mención.

Cuando digo que puedo hablar de varios juegos, no exagero. Empiezo enlazando con el juego que premié en la categoría anterior, Thimbleweed Park, cuya recta final me provocó un vacío existencial que no esperaba. Fue uno de esos desenlaces que tardé en decidir si me gustaban o no (al final me quedé con que sí, aunque tampoco me habría importado algo más convencional) y que me dejó pensando mucho tiempo en él. No quiero dar detalles en abierto, pero si alguien quiere hablar de ello por redes estaré encantada de hacerlo.

Otro juego que me removió mucho fue Night in the Woods. Cuando lo reseñé, hablaba de cómo me había hecho encontrarme con versiones pasadas de mí misma, mucho más perdidas en la vida, y de cómo me encantaría recomendarle o regalarle el juego a esas versiones de mí. En cualquier caso, se lo dedico. También fue un juego que me inspiró a escribir algo, aunque fuera pequeñito, de ficción.

Hablando de remover, otra mención digna de un juego que jugué hace muy poco es, por supuesto, Mouthwashing. Me encantó lo incómodo y duro que resulta, y me pareció una historia excepcionalmente bien contada. Una que se va a quedar conmigo con todo su desasosiego.

Premio "me hizo llorar"

Seguimos con el drama que tanto nos gusta. Si bien la anterior categoría premiaba ese vacío que nos dejan algunos juegos, esta busca recompensar los lagrimones. Son cosas distintas al final.

Vuelvo a los Final Fantasy VIII y IX para empezar, porque soy incapaz de jugar o de ver un FInal Fantasy, especialmente su desenlace, sin llorar a moco tendido.

El siguiente he estado dudando si meterlo aquí o en la categoría anterior. Se trata de Pentiment. Qué efectivo me resulta lo inexorable del paso del tiempo cuando se trata de llegarme al corazón. Ciertas escenas del juego no solo me hicieron llorar, sino que me cuesta no hacerlo ahora cuando pienso en ellas.

Se ve que hay una relación directa entre juegos favoritos y juegos que me hacen llorar, porque Slay the Princess en general y algunas rutas en particular merecen este puesto.

Otra historia que me llegó al corazón fue la de Old Skies. En un año de juegos que me han encantado, no quería dejarme lo mucho que disfruté de este. Una historia muy bella y emotiva que no me canso de recomendar.

Premio al mejor regreso

He querido dejar esta categoría un poco ambigua, y en ella encajan varios títulos.

Por un lado, quiero hablar de esa sensación de calidez que da volver a un lugar que consideras casa. Y para ejemplificar eso quiero hablar de Avowed. O más bien de lo que me gustó regresar a Eora, el que probablemente sea mi mundo de fantasía favorito. Es un juego que me gustó sin parecerme perfecto (es un notable muy sólido para mí) y lo disfruté mucho, entendiendo que no es un Pillars of Eternity. Pero lo que premio aquí es esa vuelta a ese mundo.

Otro juego que podría incluir aquí es Hades II, ya que me cuesta considerarlo un juego de este año porque eché muchas más horas en early access de las que he podido jugar de momento al juego completo. Así que más que una novedad, lo nuevo de Supergiant Games ha sido un regreso para mí (por todo lo alto, eso sí).

Y por último vengo a hablar de esos juegos a los que te da por volver un día y es como si el tiempo no hubiera pasado. Durante el verano estuve de vacaciones en Skyrim (algún día lo terminaré, pero a mí ese juego me funciona volviendo a él cada mucho tiempo) y no hace tanto se me ocurrió volver a abrir el Cultist Simulator, un juego rarísimo y obtuso como él solo pero que me flipa.

Premio "this is my hole, it was made for me"

Con esta referencia a Junji Ito he querido premiar algo muy específico: esos juegos que sientes que han diseñado para ti. Que son tu cosa hasta un punto que asusta. Y aquí me nace hablar de Scarlet Hollow, el otro juego de Black Tabby, el estudio detrás de Slay the Princess.

Marca muchísimas casillas de cosas que me gustan o me obsesionan (novela visual, personajes muy humanos y carismáticos, reactividad llevada muy lejos, arquetipos de personajes que hacen que varíe el juego, pueblecito en el que pasan cosas raras, trauma familiar, romance, podría seguir, etc.).

El juego todavía no está acabado, sino en early access, por lo que todavía queda para disfrutarlo en su totalidad. Pero lo recomiendo tantísimo que creo que vale la pena la espera.

¿Y ahora qué?

A pocos días de terminar el año he empezado la saga Dragon Age, por lo que espero que tenga lugar en mi post de este estilo del año que viene.

Este ha sido mi recopilatorio de mi año 2025 en lo relativo a videojuegos. Estoy bastante contenta con cómo ha quedado, aunque no descarto editarlo si se me ocurre algún otro juego o categoría.

Reseñas de los juegos mencionados